Las espiguillas, un lobo con piel de cordero

Llega la primavera, tiempo de paseos con temperaturas agradables y paisajes maravillosos. Tanto los perros como nosotros disfrutamos de todo lo bueno que nos ofrece esta estación del año.
Pero, aunque todo nos invite a salir y disfrutar, necesitamos tomar algunas precauciones.
Uno de los peligros que hay camuflados y que están a punto de aparecer son las espiguillas. Se trata de una planta cuya terminación es muy similar al trigo. Su forma afilada le permite penetrar en la piel o introducirse por alguno de los orificios de la mascota (oídos, fosas nasales o incluso año, vulva y pene). Además sus múltiples aristas facilitan que avancen es en su trayecto pero impide que retrocedan.
Aunque parecen inofensivas cuando se clavan generan dolor y si avanzan pueden provocar severos daños, que pueden ser incluso de resolución quirúrgica.
Los síntomas cambian según donde se claven. Si se introducen en un oído ladearan la cabeza, la sacudirán y llorarán, si se instrucciones en la nariz estornudaran y sangraran y si se clavan en piel se generará un foco de dolor y saldrán abscesos.
Para poner remedio lo mejor es evitar los sitios donde sepamos que hay (es prácticamente cualquier sitio verde en estas fechas). Si no vamos a renunciar a los maravillosos paseos de esta época tendremos que revisar a nuestro perro después de cada paseo, insistiendo en la zona cercana a los oídos y en los espacios interdigitales. Pero como hemos dicho anteriormente, como pueden clavarse en cualquier sitio, será mejor revisarlo todo entero. Y si tu mascota tiene el pelo largo…mucha paciencia, porque se camuflan entre los mechones de pelo.

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