¿Ventana abierta y gato curioso? ¡¡¡¡¡¡¡CUIDADO!!!!!!!

Ahora que empiezan a subir las temperaturas, solemos abrir las ventanas para que entre un poco de aire fresco. Aunque parece algo inofensivo, si convivimos con un gato este gesto puede conllevar un riesgo importante para nuestro amado felino.

Todos los que tenemos la suerte de compartir nuestra vida con uno o varios gatos sabemos lo curiosos que son. Esta misma curiosidad es la que les empuja a mirar por la ventana y, si en ese momento pasa cerca un insecto, un ave o una lagartija, sus ganas de jugar pueden hacer que se olviden de la altura y caigan por la ventana.
Generalmente los gatos suelen caer de pie, sobre sus extremidades traseras, pero si la fuerza de la caída es excesiva, éstas pueden doblarse (o incluso fracturarse), impactando con las extremidades anteriores y con la cabeza.

Cuando vemos caer o nos encontramos en la calle a nuestro gato, es fundamental llevarlo inmediatamente al veterinario, aunque no veamos sangre ni extremidades rotas. ¿Por qué? Porque podría haber lesiones internas. Es fundamental realizar una exploración general, neurológica y traumatológica, revisar el paladar y los dientes, así como realizar radiografías de tórax y ecografía de abdomen.

Como siempre, lo ideal es la prevención, evitando el contacto gato con ventana abierta. Podemos cerrar las puertas para que el gato no este en la habitación, poner mosquiteros, bajar las persianas… Y en el caso de que nuestro travieso amigo haga de las suyas, recordad que vuestro veterinario habitual, o nuestro equipo si ocurre en horas intempestivas, os atenderemos en el acto!
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